A Franmil Reyes le ha tomado 38 meses para completar el giro de 180 grado a una carrera que apuntaba a la deriva y a unas finanzas que tocaron fondo. En Japón no solo ha recuperado la condición de estrella, también ha atado un contrato que hasta en la MLB cuesta.
Reyes acaba de rubricar el contrato más alto entregado en la Nipon Baseball Professional (NBP), el circuito profesional japonés. Serán 40 millones de dólares por cuatro campañas (2027-2030), un pacto repleto de incentivos por rendimientos, desde totales hasta porcentajes.
Es la vuelta a la cima de un gigante (mide 6´5 pies y bordea las 280 libras) que disparó 37 vuelacercas (2019) y 30 (2021) en la MLB y que llegó a coleccionar nueve autos de lujo, pero que hace apenas tres años tuvo entregar al dealer una jipeta Lexus antes de afectar su crédito.
El toletero de 31 años confesó en diciembre pasado a Abriendo el Podcast que en agosto de 2023, cuando fue dejado libre por los Nationals, no tenía ni para pagar el alquiler de Airbnb en Tampa, donde se instaló para entrenar en la academia con los técnicos Ovi Díaz y Joseph Murphy, a quienes atribuye haberle recuperado su carrera.
Tocaba manejar dos horas desde Orlando y faltaba de todo. «Estaba roto, roto», dijo. Entonces apareció el agente Ulises Cabrera, a quien conocía desde 2010 cuando jugó su plataforma DPL antes de firmar con los Padres. Cabrera le facilitó dinero, Díaz y Murphy «hicieron magia» en su físico y mecánica de bateo, llegó a la Lidom y pegó fuego con el Escogido (9 jonrones y 34 remolcadas con OPS de .899).
